De corta vida fueron los periódicos editados en los principales centros urbanos de la región: San Felipe, Los Andes, Quillota y La Calera. El primer periódico de San Felipe fue “El Observador Político” de Aconcagua, con un primer número de 28 de febrero de 1829, y un quinto y último de 4 de abril, en la imprenta de F. P. B., por J. D. Alfaro. Su editor parece haber sido el abogado Lorenzo Matus de la Parra y Granadino.
Otro periódico de San Felipe fue “El Censor”, con 187 números publicados entre el 27 de junio de 1869 y el 4 de junio de 1871. Su redacción estuvo a cargo de Emilio Corvalán, Florentino A. Salinas, Cesáreo Nuño, Clemente Suárez y Antonio Lautaro Almeida (El Araucano). El 30 de noviembre de 1879 se inició una segunda época de “El Censor”, ahora con Clemente Suárez como propietario, director y redactor, y con la colaboración del citado Almeida y de Pedro Pablo Figueroa. La ciudad ha contado, asimismo, con otros periódicos, como “El Trabajo”, fundado en 1929, y “El Diario El Valle”, de 1994. En Los Andes se publica “El Andino” desde 1975.
En La Calera pueden registrarse más de 30 publicaciones periódicas, entre las que cabe recordar a “El Progreso”, desde julio de 1898 hasta abril de 1900; a “El Calerano”, bisemanal, publicado entre enero y abril de 1901; a “La Opinión Libre”, desde noviembre de 1910 hasta enero de 1911; a “El Longitudinal”, desde noviembre de 1914 hasta abril de 1915; a “El Imparcial”, de mayo de 1917 a marzo de 1918; a “La Jornada”, semanal, desde enero de 1922 hasta marzo de 1923; a “Aconcagua”, desde enero de 1934 hasta marzo de 1935; a “La Voz de La Calera”, desde noviembre de 1945 hasta abril de 1949; y a “El Eco de La Calera”, semanal desde 9 de julio de 1949 hasta el 21 de septiembre de 1953. En Quillota se publica desde el 26 de septiembre de 1970 el periódico “El Observador”, fundado por Roberto Silva Bijit.
El innegable prestigio de “EL MERCURIO”, unido a la progresiva consolidación económica que a ese diario le dio Agustín Edwards Ross, hizo muy difícil la existencia de competidores. Sólo la extraordinaria calidad de “La Unión”, que, además, tenía la característica de ser un defensor de los derechos de la Iglesia Católica en un momento muy difícil para ésta, explica su larga subsistencia, no obstante la sostenida pérdida de importancia económica y social de Valparaíso.
El 2 de enero de 1888 apareció “El Heraldo” como vespertino, que, con interrupciones, se publicó hasta agosto de 1953. Fundado por Enrique Valdés Vergara, en sus comienzos se imprimía en el taller del industrial alemán Guillermo Helfmann. Al fallecimiento de Enrique Valdés lo tomó a su cargo su hermano Francisco. Colaboraron en sus páginas,entre muchos, Liborio Brieba, el poeta nicaragüense Rubén Darío, Benjamín Dávila Larraín, Alberto Edwards Vives, Ángel Custodio Espejo Ibáñez, Alfredo Yrarrázaval Zañartu, Valentín Letelier, Bruno Larraín Barra y Guillermo Puelma Tupper. Adquirido en 1903 por Manuel Pardo Correa, tuvo como director a Daniel Salcedo. Al año siguiente fue comprado por un grupo de liberales: Daniel Carreño Gómez, Martín Saldías Ross, Benjamín Errázuriz, Enrique Squire, Alberto Edwards, Carlos García Ledesma, Ramón Puelma, Gustavo Ross y Thompson Matthews, y quedó bajo la dirección del peruano Enrique Hurtado y Arias. En 1909 fue vendido a Alfredo Torres Ibieta y más adelante al político porteño Guillermo Rivera, quien lo anexó a su Empresa Periodística El Día. En 1914 lo adquirió Emilio Arís Fernández, que lo dirigió y con quien trabajaron Manuel Pérez López, Manuel Acevedo, Luis Ramírez Talavera, Ernesto González Contreras y Miguel Gargari (Nadir). El 27 de septiembre de 1944 comenzó a ser editado por una sociedad que, reconstituida en enero de 1946, empezó a editar semanarios en Quilpué (“La Tribuna”), Villa Alemana (“La Razón”) y Limache (“El Regional”).
La necesidad de contar con un medio periodístico más ágil en Valparaíso, y dirigido a un público más amplio, llevó a Agustín Edwards Mac Clure a impulsar un nuevo proyecto, esta vez un vespertino, impreso en los mismos talleres de “El Mercurio”. Nació así, el 1 de enero de 1921, “La Estrella” de Valparaíso.
Otro periódico de San Felipe fue “El Censor”, con 187 números publicados entre el 27 de junio de 1869 y el 4 de junio de 1871. Su redacción estuvo a cargo de Emilio Corvalán, Florentino A. Salinas, Cesáreo Nuño, Clemente Suárez y Antonio Lautaro Almeida (El Araucano). El 30 de noviembre de 1879 se inició una segunda época de “El Censor”, ahora con Clemente Suárez como propietario, director y redactor, y con la colaboración del citado Almeida y de Pedro Pablo Figueroa. La ciudad ha contado, asimismo, con otros periódicos, como “El Trabajo”, fundado en 1929, y “El Diario El Valle”, de 1994. En Los Andes se publica “El Andino” desde 1975.
En La Calera pueden registrarse más de 30 publicaciones periódicas, entre las que cabe recordar a “El Progreso”, desde julio de 1898 hasta abril de 1900; a “El Calerano”, bisemanal, publicado entre enero y abril de 1901; a “La Opinión Libre”, desde noviembre de 1910 hasta enero de 1911; a “El Longitudinal”, desde noviembre de 1914 hasta abril de 1915; a “El Imparcial”, de mayo de 1917 a marzo de 1918; a “La Jornada”, semanal, desde enero de 1922 hasta marzo de 1923; a “Aconcagua”, desde enero de 1934 hasta marzo de 1935; a “La Voz de La Calera”, desde noviembre de 1945 hasta abril de 1949; y a “El Eco de La Calera”, semanal desde 9 de julio de 1949 hasta el 21 de septiembre de 1953. En Quillota se publica desde el 26 de septiembre de 1970 el periódico “El Observador”, fundado por Roberto Silva Bijit.
El innegable prestigio de “EL MERCURIO”, unido a la progresiva consolidación económica que a ese diario le dio Agustín Edwards Ross, hizo muy difícil la existencia de competidores. Sólo la extraordinaria calidad de “La Unión”, que, además, tenía la característica de ser un defensor de los derechos de la Iglesia Católica en un momento muy difícil para ésta, explica su larga subsistencia, no obstante la sostenida pérdida de importancia económica y social de Valparaíso.
El 2 de enero de 1888 apareció “El Heraldo” como vespertino, que, con interrupciones, se publicó hasta agosto de 1953. Fundado por Enrique Valdés Vergara, en sus comienzos se imprimía en el taller del industrial alemán Guillermo Helfmann. Al fallecimiento de Enrique Valdés lo tomó a su cargo su hermano Francisco. Colaboraron en sus páginas,entre muchos, Liborio Brieba, el poeta nicaragüense Rubén Darío, Benjamín Dávila Larraín, Alberto Edwards Vives, Ángel Custodio Espejo Ibáñez, Alfredo Yrarrázaval Zañartu, Valentín Letelier, Bruno Larraín Barra y Guillermo Puelma Tupper. Adquirido en 1903 por Manuel Pardo Correa, tuvo como director a Daniel Salcedo. Al año siguiente fue comprado por un grupo de liberales: Daniel Carreño Gómez, Martín Saldías Ross, Benjamín Errázuriz, Enrique Squire, Alberto Edwards, Carlos García Ledesma, Ramón Puelma, Gustavo Ross y Thompson Matthews, y quedó bajo la dirección del peruano Enrique Hurtado y Arias. En 1909 fue vendido a Alfredo Torres Ibieta y más adelante al político porteño Guillermo Rivera, quien lo anexó a su Empresa Periodística El Día. En 1914 lo adquirió Emilio Arís Fernández, que lo dirigió y con quien trabajaron Manuel Pérez López, Manuel Acevedo, Luis Ramírez Talavera, Ernesto González Contreras y Miguel Gargari (Nadir). El 27 de septiembre de 1944 comenzó a ser editado por una sociedad que, reconstituida en enero de 1946, empezó a editar semanarios en Quilpué (“La Tribuna”), Villa Alemana (“La Razón”) y Limache (“El Regional”).
La necesidad de contar con un medio periodístico más ágil en Valparaíso, y dirigido a un público más amplio, llevó a Agustín Edwards Mac Clure a impulsar un nuevo proyecto, esta vez un vespertino, impreso en los mismos talleres de “El Mercurio”. Nació así, el 1 de enero de 1921, “La Estrella” de Valparaíso.
Miguel González Navarro fundó en 1948, en San Antonio, el periódico “El Centinela”, que alcanzó gran categoría en sus más de tres años de vida. En 1971 comenzó a circular “El Proa”. El 8 de abril de 1988 apareció en el referido puerto el períodico “Líder Provincial”, dirigido por Jorge Betancourt, que después de 1.862 ediciones dejó de publicarse el 31 de marzo de 1995. Adquirido por “El Mercurio” de Valparaíso, nació el 8 de abril de 1995 “El Líder” de San Antonio. El 27 de julio de 1997 apareció el primer diario con que contó Viña del Mar, “El Expreso”, iniciativa de Enrique Alvarado Aguilera que concluyó en 2002.











1 comentario:
Oigan ¿El Andino es muy rasca para considerarlo?. Porque no hay otro originario de la provincia de Los Andes. Revisen la Tesis "Lecturas de valor en diarios de la V Región", pueden encontrar información.
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